Las grandes empresas ya no buscan jefes. En su búsqueda de nuevos talentos, los líderes son el mayor reclamo. El liderazgo empresarial se entiende como un proceso o habilidad por el que una empresa puede influir en los demás para conseguir objetivos. El liderazgo actual cambia la típica jerarquía antigua en la que los empleados deben servir a sus jefes, planteando un rol inverso, en el que los jefes además deben servir a sus empleados, liderando y guiándolos de manera efectiva.

 

En el mundo de los negocios, la responsabilidad empresarial suele concebirse como el cumplimiento de los objetivos orientados a maximizar los beneficios para los interesados y los accionistas. Pero hay otra visión más profunda de esta responsabilidad empresarial, es ahí donde entra en juego el liderazgo de servicio, haciéndonos responsables de nuestro propio comportamiento hacia los empleados, consiguiendo así crear una empresa con un equipo más feliz, más productivo y con mejores resultados.

 

Características del liderazgo empresarial

Si bien es cierto que no todas las empresas encuentran en la figura de un líder las mismas características, lo más normal es que tenga las siguientes:

  • Buena capacidad de comunicación
  • Buena capacidad de motivación del equipo
  • Carisma
  • Entusiasmo
  • Capacidad de resolución
  • Organización y capacidad para gestionar los recursos
  • Visión de futuro
  • Capacidad de negociación
  • Creatividad
  • Disciplina
  • Escucha activa
  • Honestidad
  • Estrategia
  • Capacidad para tomar decisiones
  • Buena imagen

Además, contar con la figura de un buen líder hace que los beneficios de la empresa sean muy diversos. Ayuda a mejorar el rendimiento empresarial. Crea un ambiente de trabajo idóneo para aumentar la productividad en el que los empleados se encuentren más contentos y motivados, disminuyendo el ausentismo laboral y el malestar de los trabajadores. Un trabajador feliz en su entorno de trabajo consigue antes los objetivos fijados, lo cual aumenta los beneficios de la empresa, se incrementa y mejora la imagen de la empresa, tanto interior como exterior. Además, la vuelve más competitiva.

 

5 acciones comunes de un buen liderazgo

 

Aclarar y reforzar la necesidad de servicio a los demás

Los líderes educan a los miembros de su equipo mediante sus palabras y acciones, y animan a su gente a dejar de lado los comportamientos egoístas en favor del servicio a los demás.

 

Escuchar y observar con atención

El liderazgo de servicio implica líderes que  escuchan realmente a su gente y piden su participación, sus ideas y su feedback. Con el tiempo, llegan a conocer la visión del mundo de cada uno de sus empleados, y adaptan su enfoque de liderazgo en consecuencia.

 

Actuar como mentores desinteresados

De lo que se trata es de ayudar y guiar a los trabajadores para que puedan aprender habilidades vitales que mejorarán su desempeño y su desarrollo.

 

Mostrar constancia

Es fundamental darse cuenta de que una o dos conversaciones, a veces, no consiguen el cambio que buscas en la mentalidad de un trabajador. Así, el liderazgo implica tener constancia para invertir todo el tiempo que sea necesario para educar e inspirar las prácticas de liderazgo de servicio en los miembros de su equipo.

 

Responsabilizarte tu mismo y a los demás de sus compromisos

Nadie es perfecto y  todos cometemos errores, incluso los mejores líderes. Con eso en mente, los líderes presionan para conseguir altos estándares de trabajo, calidad de servicio y alineación de valores en todo el equipo, y se hacen responsables ellos mismos y a su gente por su trabajo.

El liderazgo de servicio, en definitiva, apuesta por invertir en el desarrollo de tu equipo de trabajo para alcanzar así juntos la excelencia y el éxito profesional.