Ourense, talento y oportunidades: 
descubriendo el potencial de una provincia que lo tiene todo

LA ENTREVISTADA
María Isbert- Gayoso
Talent Acquisition Manager en ISPROX
Diplomada en Ciencias Empresariales y Relaciones Laborales con Máster en Dirección y Gestión de RRHH, Marta lleva más de 10 años ofreciendo servicios globales de Recursos Humanos con experiencia generalista y multisectorial, donde ha acompañado a empresas en la gestión y desarrollo de personas.

La experiencia de haber sido directora de oficina en la provincia de A Coruña y directora comercial de Galicia le ha brindado una visión integral del sector de los RRHH en la región, combinando gestión, estrategia y conocimiento del mercado local.

María, desde tu experiencia en ISPROX, ¿cómo describirías actualmente el mercado laboral de la provincia y cuáles dirías que son sus principales fortalezas y debilidades?


Desde mi experiencia, veo un mercado laboral en Ourense con potencial real, aunque también con desafíos estructurales que conviene abordar.

Entre las fortalezas del mercado destacaría la calidad de vida y la proximidad humana que muchas grandes ciudades no ofrecen, así como un tejido empresarial diverso, con oportunidades en sectores como servicios, industria y comercio.

También es relevante el retorno de profesionales senior o de quienes emigraron en su día, aportando experiencia y conocimiento que la provincia necesita. La contratación de trabajadores extranjeros también está ayudando a sostener la actividad en sectores donde la oferta local no llega.

Los principales retos actuales pasan por la dispersión geográfica y la pérdida de población joven, que reducen la disponibilidad de perfiles cualificados, así como por el envejecimiento demográfico, que limita el relevo generacional en sectores que necesitan talento joven o técnico.

Además, la presencia significativa de empleo público influye en las expectativas y la movilidad de algunos profesionales, condicionando la captación de talento para la empresa privada.

Creo que una de las grandes ventajas de Ourense es su ecosistema educativo y formativo. El campus universitario ofrece titulaciones estratégicas y los centros de formación profesional forman perfiles altamente demandados.

Si las organizaciones logran combinar estas fortalezas —formación de talento local, calidad de vida y adaptación a las demandas actuales (flexibilidad, desarrollo profesional y propósito)— estarán mejor posicionadas para atraer, fidelizar y desarrollar el talento que Ourense necesita en los próximos años.

Ourense es una de las provincias con mayor envejecimiento poblacional de España. ¿Cómo impacta esta realidad demográfica en la disponibilidad de talento y en las estrategias de selección para la empresa privada?


El envejecimiento de la población en Ourense no es solo una cifra, sino una realidad que está afectando de forma tangible al mercado laboral. Esta situación limita la disponibilidad de talento joven y cualificado y tiene consecuencias directas para muchas empresas, especialmente en sectores estratégicos e industriales donde el relevo generacional es fundamental.

Para la empresa privada esto implica que no basta con publicar una oferta; hay que planificar con antelación, trabajar estrategias de atracción y fidelización, colaborar con universidades y centros de formación, e incluso facilitar el retorno de profesionales que en su día emigraron.

También es esencial poner en valor la experiencia senior y construir equipos intergeneracionales, combinando conocimiento consolidado con innovación y dinamismo.

En este contexto, la selección de talento deja de ser una tarea operativa para convertirse en una herramienta estratégica de competitividad y sostenibilidad. Las organizaciones que comprendan y actúen sobre esta realidad demográfica estarán mejor posicionadas para asegurar su crecimiento y continuidad en Ourense.

Tradicionalmente, la provincia ha sido cuna de funcionariado. ¿Cómo influye esta cultura de estabilidad laboral en la atracción y fidelización de talento para la industria y la empresa privada?


La tradición de funcionariado en Ourense ha marcado profundamente la cultura laboral de la provincia. Este enfoque hacia la estabilidad y la seguridad ha creado un entorno donde, históricamente, muchos profesionales han valorado más la previsibilidad que la movilidad o la innovación, lo que puede dificultar la atracción y fidelización de talento para la industria y la empresa privada.

Para las organizaciones, esto implica que la propuesta de valor debe ser clara y competitiva. Captar perfiles, especialmente senior, requiere paciencia y estrategia.

Al mismo tiempo, esta realidad es una oportunidad: las empresas que logren combinar estabilidad con innovación, flexibilidad, autonomía y propósito pueden fidelizar talento que históricamente habría preferido el sector público.

Construir equipos intergeneracionales equilibrados, combinando experiencia y dinamismo, es clave para competir y crecer en Ourense.

Se suele decir que Ourense es la gran desconocida de Galicia y la única provincia sin costa, lo que puede hacer que ciudades como Vigo o A Coruña resulten más atractivas para el talento joven. ¿Notas esa fuga de talento? ¿Cómo pueden las empresas ourensanas competir frente a esos polos urbanos?


Esta fuga de talento es real, pero no define todo el potencial de la provincia.

Ourense ofrece calidad de vida, menor coste y acceso a vivienda más asequible, proximidad y un entorno más humano y sostenible, junto con excelentes comunicaciones: AVE con Madrid, Santiago y A Coruña, y a solo una hora de Vigo.

Para competir con grandes polos urbanos, las empresas deben ofrecer flexibilidad, teletrabajo, proyectos retadores y oportunidades de desarrollo profesional, así como aprovechar la formación local: el campus universitario de Ourense y centros de FP de prestigio forman perfiles altamente cualificados que complementan el talento que llega de otras ciudades, ayudando a construir equipos equilibrados y competitivos.
LA ENTREVISTADA
María Isbert-Gayoso
Talent Acquisition Manager en ISPROX
María es economista de formación, con más de 15 años de experiencia liderando equipos y tomando decisiones estratégicas en entornos exigentes. Hace unos años decidió enfocar su carrera en lo que realmente le apasiona: las personas y su desarrollo profesional.

Hoy, como Talent Acquisition Manager en ISPROX, acompaña a empresas a identificar y atraer el talento que marcará la diferencia. Su misión: transformar la selección en una ventaja estratégica y construir equipos preparados para los retos del futuro.

A pesar de ello, Ourense también ha sido cuna de grandes emprendedores industriales, como Eduardo Barreiros en el sector de la automoción. ¿Crees que sigue existiendo ese ADN emprendedor en la provincia? ¿Dónde lo estás viendo actualmente?


Para mí, el ADN emprendedor de Ourense está intacto y más vivo que nunca. Antes incluso de que nombres como Eduardo Barreiros marcaran historia, ourensanos como los afiladores y paragüeros recorrían España con sus negocios demostrando creatividad, iniciativa y resiliencia.

Barreiros, por su parte, se convirtió en un referente de la automoción a nivel nacional e internacional, llevando motores, camiones y vehículos construidos desde Ourense a decenas de países y dejando un legado empresarial que todavía se reconoce.

Ese espíritu pionero no se quedó en el pasado. A lo largo de los años, la provincia ha visto nacer empresas históricas en sectores tan diversos como la automoción, la alimentación, la moda, la construcción o el termalismo, y hoy ese impulso creativo sigue presente.

Ourense cuenta con un ecosistema de innovación creciente: el Parque Tecnológico de Galicia (Tecnópole) es un polo de desarrollo tecnológico que acoge proyectos punteros, y firmas emergentes de la provincia están siendo reconocidas incluso entre las mejores startups y empresas tecnológicas de España, como las que destacan en biotecnología, energías renovables o digital.

Personalmente, sigo percibiendo ese ADN emprendedor en nuevas generaciones que combinan formación local, ambición y ganas de impactar, así como en iniciativas de apoyo al emprendimiento y en eventos que conectan talento y oportunidades.

Históricamente, Ourense fue la “provincia del ahorro”, en parte gracias a la emigración hacia países como México, Panamá, Venezuela, así como hacia Suiza y Alemania. ¿Cómo ha influido esa cultura del ahorro y de la inversión en el tejido empresarial actual?


Creo que la histórica emigración ourensana no solo marcó una tendencia social, sino que forjó una mentalidad de ahorro e inversión que todavía hoy se percibe en nuestro tejido empresarial. Esa prudencia económica permitió que muchas iniciativas locales se financiaran desde casa, ayudando a consolidar empresas en sectores como la alimentación, la industria, la construcción o los servicios, y aportando resiliencia a nuestros negocios.

Esa base cultural de ahorro ha sido también un pilar para que empresas de Ourense salten al exterior y conecten con mercados internacionales. Hoy, productos y servicios ourensanos —desde moda, vinos con varias denominaciones de origen o especialidades gastronómicas como el marrón glacé o el aceite de oliva— siguen abriéndose camino fuera de nuestras fronteras, contribuyendo al valor exportado por la provincia.

Además, este enfoque ha beneficiado sectores emblemáticos como el termalismo ourensano, único en España, que combina tradición, turismo y desarrollo económico y refuerza nuestra reputación como destino con oferta propia.

En definitiva, esa cultura de ahorro sigue siendo un activo estratégico para la competitividad, la sostenibilidad y la proyección internacional de Ourense.

En un entorno rural y disperso como el de Ourense, ¿qué competencias o perfiles profesionales son hoy más difíciles de encontrar? ¿Estamos ante un problema de cualificación, de expectativas o de movilidad?


En Ourense, hay perfiles que cuesta especialmente encontrar hoy en día. La demanda es muy alta en áreas técnicas como ingenierías especializadas o perfiles tecnológicos.

También resulta complicado localizar comerciales con formación específica y buen nivel de idiomas, así como profesionales cualificados en construcción, servicios de salud, asistencial y hostelería, sectores que continuamente solicitan talento que no siempre está disponible localmente.

En mi experiencia, el reto no es solo de cualificación, aunque hay desajustes entre lo que se ofrece y lo que se necesita, sino que también tiene que ver con expectativas y movilidad. Muchos profesionales buscan desarrollo real, proyectos retadores, flexibilidad y equilibrio, y la dispersión geográfica de Ourense hace que no todos puedan o quieran trasladarse o desplazarse largas distancias a diario.

A esto se suma que, en algunos casos, el mercado tiene más titulados de los que determinados puestos requieren, lo que puede generar sobrecualificación en ciertos perfiles.

Por eso creo que, más que hablar de un único problema, tenemos un desafío múltiple: alinear cualificaciones con necesidades reales, adaptar la propuesta de valor de las empresas a lo que los profesionales buscan hoy y gestionar alternativas que faciliten la movilidad o el acceso al puesto de trabajo.

Las organizaciones que consigan proyectar carreras atractivas, desarrollo interno y condiciones laborales flexibles estarán mejor posicionadas para atraer y fidelizar talento especializado en Ourense.

Desde tu experiencia, ¿qué debería cambiar —a nivel institucional, empresarial o educativo— para fortalecer la competitividad del mercado laboral ourensano en los próximos diez años?


Desde mi experiencia, Ourense tiene muchas oportunidades por delante, pero consolidar un mercado laboral competitivo en la próxima década exige cambios en varios frentes y, sobre todo, una visión compartida entre todos los agentes.

A nivel institucional, creo que es fundamental facilitar que el talento que regresa de la emigración pueda incorporarse con agilidad al mercado local, por ejemplo, simplificando la convalidación de títulos y permisos profesionales obtenidos en el extranjero.

En el ámbito empresarial, es clave que las compañías adapten sus propuestas al talento actual: ofrecer flexibilidad, oportunidades de crecimiento real y entornos motivadores, sin perder de vista la importancia de valorar también el conocimiento y la experiencia de profesionales senior. A mi modo de ver, esto no solo fortalece los equipos, sino que también contribuye a que las empresas sean más atractivas y competitivas a largo plazo.

Desde la perspectiva educativa, considero esencial potenciar la formación vinculada a las necesidades reales del mercado laboral local, con enfoques prácticos, competencias digitales e idiomas, estrechando la colaboración entre centros formativos y empresas para que los profesionales que se forman aquí encajen mejor con lo que la provincia demanda.

En definitiva, la competitividad futura de Ourense dependerá de nuestra capacidad colectiva para apoyar el retorno de talento, alinear la formación con las necesidades del tejido productivo y construir propuestas de empleo que sean modernas, atractivas y sostenibles, combinando calidad de vida con oportunidades profesionales.

El talento no es una cuestión de tamaño de mercado, sino de visión. Y Ourense tiene la oportunidad de decidir qué papel quiere jugar en la próxima década.

¿Qué diferencia el modelo de trabajo de ISPROX en la identificación y evaluación de talento, especialmente en mercados complejos o poco poblados como el de Ourense?


En ISPROX, nuestro valor diferencial nace de esta realidad: conocimiento local, proximidad y acompañamiento continuo tanto a empresas como a candidatos. No nos quedamos en descripciones de puesto —evaluamos competencias, motivaciones y encaje cultural— y diseñamos procesos que permiten atraer, seleccionar y fidelizar perfiles complejos de encontrar, incluso en sectores donde escasea el talento.

Acompañamos a nuestros clientes en cada decisión de talento, con transparencia y comunicación constante, y eso nos permite transformar retos locales en oportunidades reales de crecimiento. Para mí, conectar talento con oportunidades no es solo cubrir vacantes: es impulsar el desarrollo sostenible de empresas y profesionales en un entorno exigente como el nuestro.

En mercados pequeños, el conocimiento del territorio no es un valor añadido. Es la diferencia entre cubrir una vacante o no hacerlo.

Por último, María, ¿qué consejo darías a las empresas de la provincia que quieren atraer talento joven sin perder la esencia local, y qué mensaje lanzarías a profesionales que quizá no han considerado Ourense como una opción para desarrollar su carrera?


Siendo sincera, Ourense tiene mucho más que ofrecer que un simple lugar para trabajar; es un espacio donde crecer como profesional y como persona.

Para las empresas de la provincia que quieren atraer talento joven, creo que la clave está en mezclar tradición y cultura propia con propuestas modernas de valor para conectar con perfiles dinámicos, sin renunciar a la identidad que hace única a Ourense.

Y a los profesionales jóvenes que quizá no han considerado Ourense, diría que aquí hay oportunidades reales para construir carrera y, también, calidad de vida.

Además de una vida profesional activa, Ourense ofrece un entorno cultural y de ocio muy interesante, gastronomía local de referencia o incluso deportes de agua y actividades al aire libre relacionados con el recurso del agua. Nuestro termalismo es un tesoro cultural que invita a desconectar y cuidar el bienestar cada semana, no solo en vacaciones.

Aquí no solo construyes tu carrera, también puedes diseñar tu vida con equilibrio, bienestar y experiencias que realmente importan.
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